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Bosque Escondido

15 junio 2021

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7 Cosas que me hubiera gustado saber al iniciar una vida en el campo

Pensar en salir de la ciudad a buscar una vida en el campo es una gran empresa para un citadino. Normalmente pensar en dejar un empleo o ingreso monetario relativamente estable es impensable, puesto que cuando se migra al campo la vida cambia por completo en muchos aspectos y a no ser que su trabajo sea virtual y su nuevo hogar le permita tener internet, la tarea es comenzar desde ceros. Empezar desde la nada puede sonar demasiado abrumador si uno lo ve desde arriba y desde lejos, pero la verdad es que una vida de tranquilidad y hábitos distintos vale la pena cada minuto y cada esfuerzo. Antes de llegar a la finca claramente me hubiera gustado haber sabido cosas que he ido aprendiendo poco a poco y que han costado tiempo y dinero. A pesar de esto lo considero como el pago que hay que hacer por aprender, cual si fuera una universidad; la universidad de la vida.

La siguiente lista viene desde mi experiencia personal como persona citadina que un día cansado del afán de la ciudad decidió salir a buscar una vida en el campo, y así ha sido a pesar de todos los inconvenientes y esfuerzos extra que me ha tocado hacer por no tener conocimientos sobre esta maravillosa vida en las montañas.

  1. La vida va despacio: En un entorno natural las cosas toman su tiempo y al principio puede ser frustrante y desesperante no ver los avances que en una vida de ciudad pueden notarse de forma más inmediata. Poner una semilla a germinar es esperar, trasplantar esa plántula es esperar, ver esa misma planta comenzar a florecer es esperar, ver un pequeño fruto formarse es esperar, aunque al final de todo y si no se han cometido errores en ninguna parte del proceso la cosecha se recibe y es inmensamente gratificante. Lo mismo aplica para casi todo en esta vida: los árboles plantados o los animales de granja, por ejemplo. Es necesario saber que la paciencia es un valor importante y una habilidad para desarrollar en esta nueva vida que le espera, pero también aprender a no desesperarse ya que labores para hacer en una finca hay miles, por lo que mientras planta la semilla y espera puede voltear a mirar a otro lado que tendrá con qué entretenerse. Si usted como yo tuvo poco contacto con el campo antes de tomar la decisión de vivir en él, es mejor que se convenza de una vez que debe bajarle a las revoluciones y al afán al que lo acostumbra a uno la ciudad.
  1. Mejor de adentro hacia afuera (contemplación): Cuando uno comienza a desarrollar un espacio relativamente grande (más de 1000 mts2), lo más seguro es que uno piense en abarcarlo todo desde un principio y comience a armar proyectos por toda la finca para darse cuenta que en realidad está haciendo muchas cosas al mismo tiempo, o que el gallinero que está construyendo queda demasiado lejos de la casa y del huerto, o que no tenía sentido construir el quiosco de las herramientas donde ya lo hizo porque en invierno el agua baja por allí con fuerza y tal vez sea mejor abrir un reservorio de agua de lluvia en ese lugar. En fin, lo principal y lo primero que debe hacer cuando se establezca por fin en su nueva casa debe ser contemplar. Al quedarse sentado observando y anotando algunos elementos importantes uno aprende demasiado, y nuevamente, esto puede ser frustrante porque es un proceso lento. Toca analizar por dónde llega el viento, por donde baja el agua, por donde sale y se oculta el sol, dónde crecen árboles de forma natural y dónde no crece nada a pesar de que parece tierra fértil. Esto es un proceso que toca analizar en cada época del año porque todo cambia a medida que los meses pasan y por donde más pega el viento hoy puede ser distinto dentro de 3 o 6 meses y solo una mente curiosa y contemplativa se dará cuenta de ello. Esto puede hacer la diferencia entre gastar mucho tiempo y dinero en cosas que no valen la pena. Este también es un precepto de la permacultura desarrollada por Bill Mollison, entre otros, en el cual se debe prestar más atención al lugar donde se encuentre usted como elemento integrándose al entorno natural, su casa, sus perros y su ser, para lograr dominar los lugares más inmediatos y posteriormente desarrollar zonas más lejanas, sin olvidar dejar zonas para contemplación y aprendizaje.
  2. Producir lo que la zona ofrece (huertos): Yo sé que uno siempre quiere experimentar con miles de cosas cuando llega nuevo a vivir al campo o al bosque. Experimentar no está mal pues lo lleva a uno al aprendizaje y al éxito, pero hay muchas señales que uno puede notar en el municipio o pueblo al que llegó. No se pierde tiempo preguntando a la vecina de la tienda de dónde provienen los alimentos que vende y en qué época los vende, de esta forma puede hacerse a una idea de qué es lo mejor para poner en el huerto en un principio y no sufrir desilusiones al caer en cuenta después del tiempo que su semilla de sandía no progresará a una altura de más de 2000 msnm en clima frío, o que la época de sembrar tomates definitivamente no era en noviembre cuando hace más frío el en el hemisferio norte. Al huerto lo que es del huerto según el lugar donde se encuentre, la época del año en la que esté, la altura sobre el nivel del mar, el clima y las temperaturas promedio, la calidad del suelo, la proveniencia del viento, la disponibilidad del agua y la precipitación, etc. Nuevamente, todo esto tarda tiempo en aprenderse y no es motivo para desanimarse que algunas cosas no progresen como uno esperaría, por más que le meta todo el amor del mundo.
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  1. El trabajo de finca es duro y muy exigente físicamente: Cuando llegué recién me costaba un trabajo increíble utilizar la herramienta hoyadora y el azadón, la comida de perros de 30kg me parecía difícil de levantar y trasladar, ni hablar del bulto de 50kg que pesa el maíz de gallinas o el cemento para construcción. Esto era porque en mi vida de ciudad no implicaba ninguna acción que necesitara la fuerza y porque no conocía la forma correcta de hacer los movimientos para hacer menos esfuerzo. Debe estar dispuesto aparte de ensuciarse las manos a desarrollar habilidades físicas, entre otras la fuerza, para hacer trabajos usted mismo. Más adelante y si su bolsillo lo permite podrá pagar por que alguien le haga ese trabajo si definitivamente no le gusta, pero le recomiendo que lo haga varias veces y culmine sus jornadas absolutamente extenuado y sucio, con ganas de bañarse, cenar algo ligero y dormir en una cama limpia ya que genera una satisfacción enorme lograr cosas que no creía uno capaz de hacer.
  • El agua es lo más importante (recolección y cosecha de agua de lluvia):  Sin duda el agua es el elemento más importante en cualquier lugar del mundo, pero mucho más en una finca y en una vida de campo. Sin ella sencillamente no hay proyectos productivos, no hay huertos ni animales, no hay desarrollo y no hay vida en el campo. Asegúrese de poder tener acceso al agua y piense desde el primer día cuáles son las mejores formas para captar agua de lluvia, así cuente con acueducto veredal o pozo profundo. Algunas formas de captar agua de lluvia son muy funcionales y otras son más incómodas, todo depende del presupuesto que tenga o que esté dispuesto a invertir en este tema. Personalmente recomiendo uso de tanques, canales en todas las construcciones y la apertura de reservorios de agua de lluvia con maquinaria luego de analizar las lluvias, la escorrentía subterránea y formas de reforestar las zonas aledañas al nuevo lago con la intención de sembrar agua. Abrir un pozo profundo en caso de que haya disponibilidad de agua subterránea es la mejor opción que tiene para poder hacer uso responsable del precioso líquido y que ni los animales, ni las plantas, ni los humanos sufran escasez en ninguna época del año.
  • La autosuficiencia es una utopía muy disfrutable: Como sabemos es imposible hoy en día lograr la autosuficiencia absoluta a menos que logre una forma de vida que no implique absolutamente nada de dinero ni “comodidades” de la vida moderna, incluyendo eliminar la necesidad de conseguir dinero para pagar impuestos sobre la tierra que posee o el arriendo, transportes, etc. En occidente esto es muy difícil, así que uno debe llevar a cabo proyectos productivos de cualquier tipo, que sean responsables social y ambientalmente, y pensar la autosuficiencia como una motivación de satisfacción personal y eventual ahorro de dinero. Si usted produce parte de lo que consume el ahorro económico podrá no ser muy alto en principio, pero existe, además de complacer su mente y su cuerpo con la cosecha al final de una temporada dura de cultivo. La búsqueda de la autosuficiencia es hermosa y una meta alcanzable en un 99.9%, pero no debe importar el hecho de que es inalcanzable, así como la verdad y la objetividad, deben ser perseguidas siempre.
  • El internet es un gran aliado: Si a la zona donde llega a vivir entra la señal de datos del celular o puede instalar un servicio de internet banda ancha o satelital no lo dude, la gran mayoría de las veces no tendrá dinero ni acceso a profesionales en algunas áreas y le tocará probar viendo videos y tutoriales en internet. Muchas personas decidirán que como usted vive en una finca en zona alejada de centros urbanos no podrán ir a atender su problema de manera inmediata, por lo que una solución rápida y manual es necesaria. Para esto es indispensable desarrollar habilidades básicas en campos como la plomería, la electricidad o la construcción para al menos lograr determinar la gravedad del daño y definir con criterio si es necesario esperar a alguien o poder solucionarlo personalmente.

Ya sea que la finca donde ahora vive sea propia o en arriendo, sea grande o sea pequeña, todos estos consejos que le damos en este texto nos hubieran funcionado al principio, ya que habríamos caído en cuenta que muchos aspectos de la vida cambian de forma radical mientras uno logra aplicar los conocimientos aprendidos en la ciudad a la nueva vida en el campo. No se desanime si llega y no puede ni sembrar un árbol porque no tiene la herramienta adecuada o no la sabe usar bien, la paciencia siempre será la madre de todas las virtudes y aplicarla a la vida en el campo es la mejor decisión que puede tomar, además de eso se trata el cambio, de tener días con más calma y serenidad que permitan comprender su entorno natural desde distintas perspectivas. Así como lo dijo Thoreau desde su amada Walden: “Tenemos que abrirnos camino con el hacha”.

¿Y a usted que le gustaría saber sobre la vida en el campo? Si piensa moverse al campo en breve o está aún pensándolo cuéntenos cuáles son sus miedos y cuáles son sus dudas, que desde nuestra experiencia tal vez encuentre respuestas o preguntas que lo convenzan que todo estará bien.

 

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Juan Pablo

Autor del blog de estilo de vida de Bosque Escondido. Autodidacta, emprendedor y por encima de todo soñador.

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